miércoles, 3 de agosto de 2011

Conociendo el camino, seguro llegas al destino




Estoy leyendo “Love Wins” de Rob Bell, un libro bastante interesante, te abre la mente en muchos aspectos, sin embargo, te recomiendo que lo leas solo si tenes claras tus convicciones bíblicas; y hay algo en particular en lo que me hizo reflexionar, y es en la pregunta “¿Cómo ser salvo?”.

Dicha pregunta tiene más de 54 millones de resultados en google, creo que es claro que anda un montón de gente por ahí tratando de averiguar o de explicar de alguna forma la respuesta.

El libro que mencionaba al principio menciona algo que es muy cierto, muchas veces, y citando a la Biblia, se mencionan distintas “formas” de alcanzar la salvación.

Según Juan 3, hay que nacer de nuevo, según Lucas, los que sean dignos, según Mateo 6, solo si perdonamos, según Mateo 10, los que perseveren hasta el final, según Marcos 2, ¿por la fe de sus amigos el hombre fue salvo?

Mi punto no es poner en mal la Biblia ni mucho menos confundir, mi punto en realidad es que se perdió el punto que Jesús quiso enseñar.

Creo que como humanidad estamos más preocupados por tener nuestro “ticket” de entrada al cielo que por seguir el ejemplo de Jesús, esto me lleva a Juan 14:4-6.

Jesús le dice a sus discípulos “ustedes saben cómo llegar a donde yo voy”, Jesús iba a El Padre Celestial. Tomas, pregunta, “no sabemos a dónde vas, ¿Cómo podemos conocer el camino?, Jesús responde: “Yo soy El Camino, La Verdad, y La Vida y nadie llega a El Padre sino por Mi”.

¿Cuál es el camino?, Jesús es El Camino, ¿A dónde me lleva tal camino? A Dios, a ser salvo, al cielo, vida eterna o como queramos llamarlo, ¿Cómo puedo llegar entonces al destino?, caminando por el camino, sin embargo para caminar por el camino es necesario de alguna forma conocer El Camino.

Y lo que sucede cuando conoces El Camino (o sea Jesús, por si se perdieron), es que no podes seguir viviendo igual, no podes seguir viviendo sin intentar hacer algo para que este mundo sea mejor, no podes seguir viviendo sin hacer algo para que este mundo sea más justo, para que en este mundo hayan más sonrisas y menos llanto.

Lo que creo, es que desesperados por tener nuestro pase seguro al cielo, hemos olvidado el bien que podemos (y debemos), hacer aquí en este mundo, aquí a esta gente, justo como El Maestro (me refiero a Jesús), vino a hacerlo, vino a darnos ejemplo.

Al final, la respuesta a ¿Cómo ser salvo? La encuentro en Marcos 16:15-16

“Les dijo: «Vayan por todo el mundo y anuncien las buenas nuevas a toda criatura. El que CREA y sea bautizado será salvo, pero el que no crea será condenado.”

Los versículos que mencione arriba como posibles respuestas, creo que solo muestran distintas manifestaciones de creer.

Pero en realidad creo que lo más relevante es conocer a Jesús y seguir su ejemplo, amarlo de todo corazón y hacer las cosas para Su Gloria, o sea, no haciendo las cosas “para que me miren y digan hay que bueno el”.

Si conoces bien el camino, lo vas a recorrer bien, y si lo recorres bien, seguro llegas al destino correcto.

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